Little Bits: Game Nite Show

¡Hola a todos! Yo soy Chris Bermúdez (@ChristleVania en Twitter) y soy la mente malvada detrás de Jump The Koopa y sus diversos proyectos. Hoy vengo a inaugurar esta sección llamada “Little Bits” donde hablaré de una manera más personal sobre los distintos proyectos que hemos realizado. Iniciaremos con Game Nite Show.

En este post hablamos sobre los orígenes de Jump The Koopa en general, pero siempre se ha tocado de manera superficial la motivación de cada uno de los proyectos. Game Nite Show fue la primera idea concreta que se tuvo por allá en 2013.

Justo acabamos de hacer el último stream del #Castlevaniaton, y estaba pensando en algo que me dijo una vez @Shamir_Ruiz. A él personalmente no le gusta que los gameplays tengan comentarios. Siempre tomé en cuenta este punto de vista; hoy en día todos los gameplayers obtienen su fama de hacer mucho relajo a la hora de jugar, presentando un contenido más enfocado en distraerte que en el juego que están presentando. Yo no quiero caer en eso, pero al terminar el último stream me di cuenta que rara a la vez me callo en un gameplay *glup*. Sin embargo, repasando todo lo dicho en el video me di cuenta que sigo una fórmula que ya había olvidado que planteé, pero que siempre ha estado ahí desde el inicio de Game Nite y es lo que en mi humilde opinión diferencia lo que hago del resto. Hoy vengo a contarles esa historia ;).

Yo siempre he sido una persona que le gusta investigar mucho sobre los temas que me apasionan; simplemente no estoy tranquilo si estoy utilizando algo y no se como rayos funciona o de donde viene. Hell! No puedo evitar escribir una biblia (apodo dado por todos mis amigos y familiares) cada que aprendo algo nuevo. Por esto cuando se trata de videojuegos siempre voy a tener algo que decir al respecto, pero también soy la clase de persona que va a decir tontería y media para hacer reír a todos en la habitación (si nos siguen, verán que las carcajadas usualmente las patrocino yo). En consecuencia, las reuniones con amigos para jugar -principalmente donde yo era el anfitrión- se convertían en un buen rato de gaming regular, pero con pláticas muy intensas sobre arte, música, programación, economía, mercadotecnia, etc. Y claro, esos buenos momentos de carcajadas porque alguien dijo alguna broma relacionada a lo que estábamos jugando.

Este tipo de experiencias siempre se me hicieron maravillosas cada vez que se presentaban. Nunca me cansaba de hablar con mis amigos sobre todos estos temas serios mientras hacíamos cosas para nada serias. Nada mejor que hablar 30min. sobre las estrategias de mercado de Nintendo, viendo gráficas y sacando fechas, mientras en la pantalla Wario se sacaba un moco y en la habitación alguien lo imitaba. Una gran combinación entre aprendizaje y relajo. Llegué a juntarme con grupos distintos de conocidos y amigos a jugar, pero por más divertida que fuera la reta de Smash o la partida de Mario Party, la experiencia nunca fue tan memorable.

Otras veces íbamos a comer o cenar todos juntos y terminábamos sacando los 3DS o alguna rola en el celular que nos llevaba a 1 hora completa cotorreando sobre el tema. A veces hasta repetíamos plato solo para no irnos de ahí y seguir platicando.

En cierto punto comencé a poner una cámara en la habitación cada que nos reuníamos y luego editaba los momentos más divertidos de la reunión para compartirlos en Facebook. Si bien los presentes gustaban mucho de revivir esas situaciones, algunas personas poco interesadas en este tipo de actividades comenzaron a hacer comentarios como “inviten a la próxima” o “me hubiera gustado estar”. Entonces una noche me surgió esta idea: ¿por qué no hacer un show sobre esto que hacemos por diversión y lo compartimos con aquellos que no tienen con quién juntarse? Después de todo una de las cosas que más me gusta de escuchar ScoreVG es sentir que estoy en la misma habitación con estas personas, sobre todo esas noches de desvelo con proyectos finales de la escuela o cuando cenaba solo en mi primer departamento.

Lo primero que hice fue destilar qué es lo que lo hacía tan especial para nosotros. Jugar y hacer relajo son cosas que uno hace comúnmente en reuniones, ¿pero qué hacía estas en específico tan satisfactorias y tan memorables? Entonces llegué a la siguiente conclusión:


50% el juego: Es lo que nos junta y es lo que da de qué hablar. Es lo que todos vamos a contemplar, lo que nos va a mantener en la misma sintonía.

40% plática: Hablemos sobre lo que hacemos, lo que vemos y lo que lo rodea. Compartamos opiniones y conocimiento. Practiquemos la apreciación y salgamos de la velada sintiéndonos un poco más sabios que cuando comenzó.

10% relajo: Porque hace falta para compartir una buena risa, pero en dosis moderadas para que no le reste importancia a lo demás. Después de todo una broma cada cierto tiempo ayuda a que tanto hablar de bits y hertz no nos caliente la cabeza.


Estoy siendo muy vago con esos porcentajes, porque realmente no es algo que se pueda calcular, pero lo importante es que el núcleo del evento es jugar/ver un juego. El contenido, la carnita es hablar sobre el juego y, finalmente, una buena cucharada de aderezo marca “mame” para darle ese saborcito alegre a la reunión. Lo siguiente fue darle nombre al show, hacer un logo y lanzar un beta, el cual tuvo una recepción muy positiva tanto de manera local como de gente del resto de la república.

Algo que no muchos saben es que cuando Game Nite estaba listo para ser lanzado, no tenía nada de equipo; solo tenía la webcam de mi laptop y el mic USB que venía con RockBand. Como necesitaba dinero para comprar algo de equipo, hice algo con solo mis ganas de conseguir el recurso.

Un día, mientras me encontraba en la escuela trabajando en uno de mis proyectos finales, alguien fue al salón a informar que quedaba 1 hora para entregar las propuestas de logos para el concurso “Diseña el logo de tu carrera”. Yo no tenía idea la existencia de este concurso, pero el premio eran $1,500 que era justo lo que necesitaba echar a andar Game Nite Show, así que dije “fuck it” y aproveché esa última hora que quedaba para aventarme un diseño. Yo no soy diseñador ni artista, pero ya tenía mucha experiencia haciendo composiciones y alguno que otro diseño desde los 12 años, así que inventarme algo así de rápido no era algo tan descabellado para mi. Mandé mi logo y después de una semana me informaron que gané. Me dieron el premio y ese mismo día Manuel Salazar (@SoyWro enTwitter) y yo nos lanzamos a comprar micrófonos, una consola muy sencilla, cables, etc. El resto es historia.

Game Nite siempre se ha tratado sobre compartir nuestra experiencia con el mundo. De cierta manera es un proyecto de preservación donde busco dejar registrado esta manera nuestra de juntarnos a celebrar y apreciar una industria que es parte importante de nuestras vidas y ahora de la cultura en general. Es por eso que por más que algunos insisten en que cambie el contenido para que “pegue más” me niego rotundamente. Game Nite es Game Nite. Es un esfuerzo por superar la superficialidad de los contenidos actuales y conectar con aquellos que sienten la misma pasión.

Game Nite es una parte de mi, es una parte de nosotros y es una parte de ustedes.